Leer viejos mensajes, y sonreír como la primera vez que los leíste. Pararte a pensar, y darte cuenta de nada de eso existe ya. Intentar sonreír, y darte cuenta de que lo único que puedes controlar ya, es tu respiración. las lágrimas empiezan a deslizarse por tus ojos, las primeras gotas saladas entran en tu boca. Sabías que era el final, que tocaba un buen rato llorar por alguien que no se lo merecía Como una tonta te echa sobre la cama, abrazas la almohada, y comienzas a llorar sin poder parar.