viernes, 23 de enero de 2015

¿Llegarás a tiempo?

Llevo más de tres inviernos con la maleta echa y los recuerdos en bolsas de papel que la humedad va deshaciendo. Mis zapatos esperan ansiosos tu llegada, quieren que les enseñes medio mundo. Las ojeras empiezan a llegarme a la suela de los zapatos pues el miedo ha inundado las noches de fría soledad. Mis manos se han vuelto débiles, ya no aguantan tanto peso emocional. De mis ojos mejor no te hablo ya que cada vez que oigo una letra que encaja en tu nombre, un mar de sentimientos los ataca. Pero de ti... ¿qué se de ti? Desde hace tiempo no siento ni letras ni recibo sentimientos. Que aunque suene a locura, yo quiero ser la que busque tu cordura. No me queda tiempo, mi vida se consumirás y tú no estás ahí para avivar el fuego. ¿Vienes? No puedo esperarte toda la vida.