Estoy harta de que todo
el mundo me trate como si tendría ocho años, harta de que me llamen niña
infantil. Sé que no soy como muchos que me rodean, pero creo que eso no es
razón para llamarme criaja. Puedo pensar distinto a ti o a él, pero soy un ser
humano como otro cualquiera. Por tener una forma distinta de expresarse o una
forma distinta de ser al tipo de ahora, no tengo que ser rara ni una cría; solo
soy distinta al resto. Si no llevo falda o pantaloncitos cortos es porque no
quiero. Si no visto como tú, es porque no lo deseo. Y qué más da que vista,
piense, sea… soy distinta a los demás y por eso estoy orgullosa. Luego me dicen
que coja mi poni y me monte en él para ir al arcoíris, pero claro luego la
criaja soy yo, y la que lo has pensado has sido tú. Que no creo que sea
necesario todo esto para humillar a una persona, que primero hay que ponerse en
la posición de otros, y luego saber porque es así. Que si te aburres yo no soy
un juguete con el que te puedas meter y hacer daño, soy un ser humano con
sentimientos, no soy un robot.
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