Y la gente me utiliza un día tras otro, apoyándose en mi inocencia. Pero no saben que los que parecemos menos inmaduros, somos los que de verdad comprendemos lo que hay que hacer en la vida. Que ya basta de niñeces, que si me quieres para la bueno y lo malo, es un para siempre. Pero si solo me quieres para que yo te ayude y te apoye y tu pases de mi... Ya no somos niños de dos años, ya hay gente que a madurado y a aprendido de sus errores.
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