domingo, 19 de enero de 2014

Inmortal.

Hoy me decidía quemar tu carta. La única carta que me escribiste. Y yo te he estado escribiendo todos los días, sin que supieras nada. A veces con amor, a veces con desolación, a veces con rencor... Tu carta la conozco de memoria: catorce líneas, ochenta y ocho palabras, diecinueve comas, once putos seguidos, diecisiete acentos ortográficos y ni una sola verdad. Para ti, ¿siempre fui una chica triste verdad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario