Escúchame, hoy vengo a suplicarte. Sé que te engañé, pero nunca quise hacerte daño. Si me das otra oportunidad, juro no fallarte. Sé que me equivoque, pero no hay nadie como tú. Escúchame, si quieres, no contestes más. Te esperare, no importa el tiempo que tardes en regresar. Créeme, te quiero. Ahora se lo que quiero, y eres tú. No puedo olvidar, aquel día que te perdí. Aquel día, te vi por última vez, y no puede evitar llorar. Necesito decirte, que te echo de menos. No se que hacer, no quiero perderte del todo. Aunque no me hagas caso, no me voy a rendir, por que me he dado cuenta, de que eres alguien muy importante para mi.
sábado, 30 de marzo de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
Ya esta bien, parece que me has dado fuerte. He vuelto a caer, en una de esas trampas que tu sabes tejer tan bien. Pero hay algo en tu voz, que no me deja responder. Haga lo que haga, estoy perdida. Como si las palabras, no valieran. Las calles mojadas, unas gotas de alcohol, acabamos perdidos en algo llamado "amor". Esas calles vacías, con un par de almas perdidas. Las que quieren recordar cada pisada perdida. La razón desaparece, si empiezas ha hablar. Cada momento, cada sonrisa; todo se convirtió en recuerdos.
sábado, 23 de marzo de 2013
Somos niños jugando, hasta que acabe el día. Hasta la puesta del sol, dándolo todo con una sonrisa. Somos como canciones sonando, en un disco rayado. La cara B, de una cinta que nunca se ha escuchado. Somos la Torre Eiffel encendida, un catorce de Febrero. Dos inmigrantes, hablando un idioma extranjero. Cuando tenga valor para hablar, para decirte lo que siento. Diré que tengo miedo, a vivir sin volver ha escuchar un "te quiero". Somos el resultado de lo que hemos vivido, de lo que cada noche he soñado contigo. Somos cada semáforo en rojo, con un beso incluido. Un "No te vayas amor, quédate conmigo". Dudas flotando, pensado lo que de verdad vale la pena. Somos el Principito, que un día se fue de viaje. Un guerrero, que llora en su última cena.
jueves, 21 de marzo de 2013
—Cállate.
Le dijo en un susurro. Lo soltó y se cubrió la cara con sus dos manos. Él rió, al ver que se sonrojó por lo que le había dicho. Cogió una de sus manos, y empezó a jugar con cada uno de sus dedos sus dedos. Ambos se miraron. Él apartó el pelo de su cara, rozando suavemente sus mejillas. Ella acarició su mano. Ambos sonrieron no podían creerlo.
—Quiero ver la foto que le tomaste al cielo y la tuya.
—Listo, pero no puedes burlarte de mi.
—Trataré, pero sé que saliste muy feo.
El sacó la cámara y le enseño las fotos. Ella se quedo mirando la foto de él con ternura y una sonrisa se formo en su cara.
—Ya la viste, devuélveme la cámara.
—No, sonríe.
Ella apuntó con la cámara hacia él y le saca una foto.
—Hey, tenemos que salir los dos, sino no vale.
Se levanto y cogió la cámara; se inclino detrás de ella poniéndose a un lado, y enfocó la cámara hacia los dos. En eso, sin querer, sus mejillas se rozaron, él se alejo un poco para poder mirarla. Ella hizo lo mismo y se miraron mutuamente. Se acerco y cerraron los ojos. Sus labios rozaron los de ella, empezó a besarla. Fue el beso más bonito, el momento más romántico en la vida de ambos. Al darse cuenta de lo que estaba pasando, se separan un poco y se abrazaron. No querían que ese momento se terminase.
—¿Y la foto?
—Claro, la foto.
Ambos sonrieron y él echo la foto. Se quedo admirándola unos segundos y, sin quitarle los ojos de encima a aquella cámara, le agarró la mano apretándola suavemente.
miércoles, 20 de marzo de 2013
¿Te acuerdas cuando empezaron los amaneceres? Siento que la madrugada, nos hizo mas fuertes. Esos momentos de confesiones a horas tempranas, más sinceros que nunca. Esas caricias a horas inimaginables, llenas de falsos sentimientos. Mentiras bonitas tras ver el sol salir, sentimientos falsos que acompañan. Se empiezan a nublar los ojos, se envenenan los pensamientos. Las primeras lágrimas saltan, al recordar lo felices que eramos abrazados en la orilla del mar.
martes, 19 de marzo de 2013
Creía que todo iba a ser mejor. Tener amigos de verdad, una persona importante en mi vida. Pero me he dado cuenta que no. Se han cambiado los chupetes por cigarros, los biberones por botellas de alcohol. Se cambio la inocencia, por el orgullo; el valor, por la razón. Se dejaron atrás los juegos con globos de agua, ahora se juega con corazones llenos de sentimientos e ilusiones. Empezamos a perder todo lo que teníamos, por no saber valorarlo, perdemos la confianza en nosotros mismos. ¿Recuerdas aquellos tiempos en los que un oso de peluche era lo que más valor tenia en nuestra vida? Todo cambio, ahora puedes jugar con las ilusiones de los demás sin poder evitarlo, con sus propios sentimientos si cometes errores. Pero aunque no te gusten los cambios, ante todo, valorate a ti mismo.
lunes, 18 de marzo de 2013
Me guío del daño que hacen las palabras, lloro al ver tus fotos, al pensar que jamás existirá un "nosotros". Por que cuando una persona, ya ha planeado un futuro, sin saber lo que va ha hacer en un presente, todo esta perdido. Por mucho que se quiera enfrentar a sus miedos, ni su orgullo ni su valor, se lo permitirán. Duele estar rodeado de gente, y sentirte completamente solo. Llorar, y que la gente solo valore lo que aparentan tus lagrimas. No molestarse en conocer el significado ni la historia; y tener el orgullo para criticar, cuando ni si quiera te conoces a ti mismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)