jueves, 21 de marzo de 2013

—Cállate.
Le dijo en un susurro. Lo soltó y se cubrió la cara con sus dos manos. Él rió, al ver que se sonrojó por lo que le había dicho. Cogió una de sus manos, y empezó a jugar con cada uno de sus dedos sus dedos. Ambos se miraron. Él apartó el pelo de su cara, rozando suavemente sus mejillas. Ella acarició su mano. Ambos sonrieron  no podían creerlo.
—Quiero ver la foto que le tomaste al cielo y la tuya.
—Listo, pero no puedes burlarte de mi.
—Trataré, pero sé que saliste muy feo.
El sacó la cámara y le enseño las fotos. Ella se quedo mirando la foto de él con ternura y una sonrisa se formo en su cara.
—Ya la viste,  devuélveme la cámara.
—No, sonríe.
Ella apuntó con la cámara hacia él y le saca una foto.
—Hey, tenemos que salir los dos, sino no vale.
Se levanto y cogió la cámara; se inclino detrás de ella poniéndose a un lado, y enfocó la cámara hacia los dos. En eso, sin querer, sus mejillas se rozaron, él se alejo un poco para poder mirarla. Ella hizo lo mismo y se miraron mutuamente. Se acerco y cerraron los ojos. Sus labios rozaron los de ella, empezó a besarla. Fue el beso más bonito, el momento más romántico en la vida de ambos. Al darse cuenta de lo que estaba pasando, se separan un poco y se abrazaron. No querían que ese momento se terminase.
—¿Y la foto?
—Claro, la foto.
Ambos sonrieron y él echo la foto. Se quedo admirándola unos segundos y, sin quitarle los ojos de encima a aquella cámara, le agarró la mano apretándola suavemente.

1 comentario: