No dejes que nadie, ni el miedo, destruya tus sueños; las ilusiones de un niño pequeño de hacerlos realidad. Date cuenta de que tu eres el dueño, que nadie podrá cambiar eso. Las lágrimas que derrames, prométeme que no serán por personas que no conocen el valor de tu sonrisa. Recuerda, que yo siempre estaré ahí no dejare que caigas.
Muy positivo, fantastico. gracias
ResponderEliminarHola Paula: veo más ánimo y fortaleza en tus redacciones, que edifican más a los que te leemos, y es así, nosotros somos dueños de nuestra propia vida y decisiones, no hay peor enemigo que nosotros mismos, de nosotros depende salir adelante victoriosos!! o desfallecer, solo nosotros tenemos el control de nuestra propia vida;) un beso muñequita, sigue adelante que lo haces muy bien!! =))
ResponderEliminar